Atraer lo bueno a nuestras vidas






Ya hemos conversado en casi todos los artículos de éste blog, que la Prosperidad y Abundancia parte de nuestro estado interior y que luego se manifiesta de múltiples maneras en nuestra vida: más feliz, más salud, más amor propio, más gratitud, más compasión y claro está, como estamos conectados en ese estado de gracia interior, vendrá a nuestra vida ese aspecto económico, por lo que tendremos menos problemas con el dinero.

Pero también aparte de este trabajo interior y de cambio de paradigmas en lo que nuestro subconsciente procesa como Prosperidad y Abundancia, está ese resonar con nuestro exterior a través de la poderosísima Ley de Atracción. ¿Que dice la Ley de Atracción? en palabras sencillas, ésta ley indica que "atraes a tu vida, esa energía en la que vibras" y es una Ley. No una ley del campo humano, no tiene que ver con lo jurídico, tiene que ver con lo universal, con lo trascendente; y por ser una ley se cumple.

¿Han visto las aves que vuelan juntas de igual especie y plumaje? ¿han dicho alguna vez de un amigo o amiga "es que somos iguales"? ¿han observado su vida de pareja y han descubierto esa afinidad que les ata? Incluso en ejemplos de otro tipo: ¿han visto que el tiene un negocio, va por otro? ¿o el que tiene alguna situación desagradable, si se queda anclado en ello, atrae más situaciones desagradables? Pues esa es la Ley de Atracción en pleno desarrollo.

Yo conocí la Ley de Atracción por mi Maestra Espiritual la amada Conny Mendez. De sus libros fue donde por primera vez escuché en mi interior que podías "regalarte todo lo que se te antoje" y que la conciencia de Prosperidad y Abundancia comienza de chicos en casa. Por ejemplo, cuando ante un pedido de nuestros hijos de comprar algo, le decimos "no tengo dinero", en vez de "por ahora no puedo comprarlo, pero más adelante sí". Sucede que el niño crece y ya de adulto, se dice "no tengo dinero", se niega toda posibilidad de esa prosperidad manifestada exteriormente. Pero el asunto radica en que nuestros padres repitieron inconscientemente su modelo en nosotros, y si no tomamos la debida consciencia de nuestra estado, lo repetiremos también a nuestros hijos y así sucesivamente hasta que llegue quien rompa con ese "voto de pobreza".

Quiero dejarles un ejercicio que nos legó en su lenguaje franco y sencillo, la amada Maestra Conny Mendez, y que nos servirá para interiorizar la Ley de Atracción:


Extracto del libro “Te Regalo lo que se te Antoje”, escrito por Conny Mendez.

1.      Escribe en un papel, y por orden de importancia para ti, todas las cosas que tú deseas; sin temor de pedir demasiado, pues la fuerza que te voy a dar a conocer no sabe de limitación.
2.      Lee tu lista al despertarte y antes de dormir.
3.      Piensa a menudo en tus deseos. Goza imaginándolos y siempre que los recuerdes di: “¡Gracias Padre que ya has dado la orden de que me sean concedidos!”.
4.      No le cuentes a nadie lo que estás haciendo. Esto es muy importante porque si lo comentas con alguien, se disipa toda la fuerza y no verás realizados tus deseos. Eso es todo.

Ahora…

Para mayor satisfacción tuya, sé espléndido contigo mismo. No digas en tu lista que deseas una casita “aunque sea pequeña…”. Pídela del tamaño que te convenga y te agrade plenamente. Si es dinero, menciona la suma; si es trabajo indica que clase, el sueldo al que aspiras, las condiciones y la localidad más conveniente para ti.

En tu primera lista pon cosas sencillas para que te vayas acostumbrando tu mismo a ver caer y ocurrir maravillas, pues como jamás has hecho esto, no vas a creer que sea posible, y te advierto que esta duda te puede costar el que no veas lo que has pedido. Es natural que te vengan dudas y desconfianzas porque la idea es muy nueva para ti. Pero cuando sientas escepticismo, pesimismo, etc., saca tu lista, reléela y da gracias de nuevo. El dar gracias por lo que aún no se ha visto es la forma más positiva de manifestar la fe. Lo recomendó Jesucristo en varias ocasiones, como tu recordarás, notablemente, antes de alimentar a cinco mil personas con cinco peces y cinco panes, cuando miró hacia el cielo y dio las gracias en el momento de partir la primera hogaza de pan.

¡Ah!, te va a sorprender que cada vez que leas tu lista, vas a tener que tachar algunos puntos porque ya se te habrán realizado. Entonces tendrás que hacerla de nuevo, poniendo otros puntos en los lugares más importantes. No te preocupes esto. Es natural, a todo el mundo le ocurre. Lo que sucede es que tu Yo Superior te va indicando que muchos de estos deseos están ya al alcance de tu mano mientras que hay otros que no lo están tanto.

¡Ah!, no te pongas a elucubrar respecto a la manera de cómo se te van a dar, porque esto es contraproducente.

La Gran Fuerza Espiritual está más allá de tu comprensión humana. Acepta lo que te da con gratitud, no la interrumpas ni la cohíbas, y sobre todo, no se te ocurra pensar o decir, o exclamar cuando veas tus deseos realizados: “¡Cómo va a hacer!” “¡Esto no parece posible!” “¡NADA DE ESO!”. Lo que pasa es que la Gran Fuerza Espiritual (cuyo nombre verdadero es “La Ley de Atracción”) es completamente impersonal y coloca sus dones en los lugares más armoniosos y más naturales, aprovechando los canales ya establecidos en tu propia vida. A ella no le interesa el exhibicionismo ni la sorpresa. Sólo cumple con su cometido de dar lo que tú pidas, donde mejor convenga.

Conny Mendez

Gracias, Gracias, Gracias

Agradezco en el aquí y ahora, a la Divina Providencia que La Prosperidad y Abundancia se manifiestan a través de mí.


Un abrazo de Luz,

Namasté,

Pedro Luis.



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