La razón de este camino: Honro a las mujeres en mi vida



Las mujeres en mi vida son como girasoles y les cuento porqué:

No quiero hacer énfasis en mis etiquetas académicas y profesionales. He tenido formación universitaria, sigo formándome en un Doctorado y también he ocupado posiciones ejecutivas en varias empresas, pero no es mi intención hablar de ello. Quiero hablarles de mi camino de evolución espiritual.

Desde pequeño he estado involucrado en variados temas espirituales y esotéricos. He desandado desde muy joven por muchos caminos espirituales. Mi madre Eneida, quien ya no está en este plano físico, fue estudiante de metafísica a través de los libros de Conny Mendez y también leía el sistema de cartas españolas. Era conocedora de varios secretos, pero siempre fue tímida en su práctica. Su comadre, madrina de mi hermano menor, Alfonza, es una experimentada lectora de este sistema de cartas españolas y muy buena espiritista, aunque hoy día debido a los procesos de la vida, está alejada de está práctica.

Yo comencé a conocer las cartas españolas a la edad de 7 años. Ya comprendía el significado de algunas cartas y la forma de tirada, hasta el punto que mi mamá y Alfonza, me preguntaban cuando estaban en una tirada de cartas, que veía yo allí. También viene este don por parte de mi abuela paterna: Natividad de Jesús, quien hoy día tiene 95 años, pero que fue en su momento lúcido, una gran espiritista.

Luego tuve un proceso de estudio con la Biblia y la fé católica. Fui catequista a la corta edad de 13 años y preparé grupos para su primera comunión y luego tuve un período de acercamiento al estudio de las sagradas escrituras con los Testigos de Jehová, a quienes respeto como autoridad en esta materia. Una rama de mi familia profesa esta fé.

Siguiendo en mi evolución espiritual, comencé el estudio de la metafísica, primero leyendo un libro de que tenia mi madre y que es de autoría de Conny Mendez: El Maravilloso Número 7. Luego pasé a leer muchos libros más de la Maestra Ascendida Conny Mendez, que reconozco y honro como una de mis maestras espirituales. En este sendero, fue determinante la influencia y el aprendizaje que obtuve de Miriam Castillo, amiga y compañera de trabajo que practicaba metafísica renovada Ray Sol. Todavía recito todas las mañanas una invocación a San Miguel Arcángel, que aprendí de ella. Aquí tuve mi encuentro con los libros y charlas de Aracelí Egea. Honro a estas maestras.

A través de un libro de Carola Castillo, conocí el fascinante mundo de las constelaciones familiares. Este es un pendiente que debo completar porque quise hacer la formación de constelador y en su momento no se dió. Ya llegará.

Tuve un acercamiento a Marinela Ramirez por su libro, "El Tarot, Tu Espejo Interno", donde aprendí del significado de los arcanos mayores y esa forma de ver el Tarot como una herramienta de auto-ayuda. Con este libro pude complementar mi comprensión del Tarot y sumarlo al significado que ya había aprendido de los arcanos menores, de acuerdo al sistema de cartas españolas. Vale decir que mi formación en Tarot fue autodidacta. No fui a una escuela de Tarot para aprender. Mis Maestros y Maestras y Seres de Luz que me acompañan, ha sido los que me han guiado en este aprendizaje.

Hace 10 años fui iniciado en el camino de la Ocha, tengo coronado Oshun y ella es mi bastón en esta vida. Mi madrina Ketty Medina, es una muy devota también hija de Oshun y que ha sido una Gran Maestra, una segunda madre. Fue mi obyubona su hermana Ingrid Medina, hija de Ogún, mujer tenaz de fuerte carácter. Causalidad que mi madre es Oshun y mi padre Ogún. Nunca he practicado La Ocha más allá que en casa de mi madrina. Profeso un profundo respeto por los Orishas. El respeto y la práctica desinteresada de la Ocha, siempre han sido la consigna de la casa de santo donde nací. La religión yoruba no es lo que la gente habla y dice, quizás llevados por las experiencias con charlatanes o personas que con intereses buscan otro tipo de cosa que no es la espiritualidad. En este camino conocí a Livia Palacios, quien me instruyó en la lectura del sistema de adivinación de la Osha: El caracol. Aquí conocí a mis hermanas, a Las Cachorras: Mercedes, Elaine y Adriana. Diariamente vivimos en aprendizaje mutuo. Y también conocí a Olguita Ozal, de quien también he aprendido mucho, sobre todo el respeto por las formas y el protocolo de la religión yoruba. Que honor honrarles como Maestras!!!

En el 2013 conocí el Reiki. Vivía una situación de mucho estrés laboral y Mercedes mi hermana, me recomendó me hiciese una terapia con su terapeuta: Hiddekel Tibisay Manrique. Aquí comenzó mi viaje en este fascinante mundo del Reiki, primero como paciente y luego como practicante. Hoy día Hiddekel es mi Maestra y sigo con ella en mi formación como Maestro de esta fabulosa técnica de sanación que es el Reiki. Alexia Viloria también Maestra Reiki y alumna de Hiddekel, ha sido también una guía en este paso actual por Argentina.

No puedo dejar de nombrar a Liudmila López, quien fue mi Coach varios años y de quien aprendí muchas cosas que guían mi diario vivir.

El Reiki ha cambiado mi vida, claro está he vivido muchos procesos en este tránsito espiritual, pero estoy convencido que debía vivirlos para que esta etapa llegara a mi.

Siempre han habido mujeres en maestras en mi vida. Hay muchas más. Siempre una mujer me ha dado aprendizaje en lo profesional y en lo espiritual. Si hago una lista no terminaría hoy. Ese lado de la guía espiritual femenina se ha manifestado en mi, he tenido Maestras mujeres. casi todas. Tengo un guía masculino que es mi Padrino Oswaldo Sanchez, pero del resto, en realidad han sido mujeres.

Las sagradas escrituras dicen que estamos hechos a la imagen y semejanza de Dios, y también dice que Dios al crear a Adán y a Eva, macho y hembra los creó. Dios entonces tiene un lado femenino que se manifiesta en nuestras vidas de alguna manera. En mi caso, casi todos mis guías espirituales y terrenales han sido mujeres, sin contar las espiritualidades femeninas que a diario me acompañan y guían en mi labor.

También soy un fiel devoto de la Virgen del Valle (Vallita como le dicen los margariteños), ella ha sido consuelo en momentos de desesperanza y es el faro que ilumina mi camino a buen puerto. Estrella del mar y patrona del oriente venezolano y de mis ancestros. Toda mi familia ha profesado devoción a ésta gran señora.

Honro a las mujeres en mi vida, honro a Vallita, honro a Oshun, honro a mis abuelas, a mi madre, a mis tías, a mi hermana, a mis primas y mis hermanas espirituales, a mis amigas. Honro a mis maestras. Honro a esos seres de luz mujeres que me acompañan. Honro a todas las mujeres. Les honro y les respeto, son los Girasoles de mi vida !!!


Gracias, Gracias, Gracias,

Un abrazo de Luz,

Namasté,

Pedro Luis.



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