La Confianza: No dudar de nuestro Yo Superior






Mis primeras horas de la mañana de hoy, estuvieron centradas en una meditación muy especial, medité sobre la confianza. Mi Maestra nos dice: "La confianza: deja que Dios ocurra". Cuán sabias sus palabras.

Muchas veces queremos hacer cambios en nuestras vidas, pero no dejamos ir eso que nos perturba y que nos hace más lejos y agotador nuestro camino en la espiritualidad. Pedimos, hacemos ejercicios de visualización, hacemos de todo, pero no lo más importante: confiar.

La confianza implica dejar que todo suceda. Abandonarnos a nuestra Divinidad y esperar eso que queremos se manifestará en el momento perfecto. Pero la confianza también implica soltar. Si no soltamos todo lo que nos hace daño, todo aquello perturbador en nuestras vidas; sean situaciones, empleos, personas, cosas u objetos, pues entonces no vale la pena pedir. El no soltar y quedarse "enganchado" en esas apariencias, lo que evidencia es que no estamos confiando en que Dios ocurra en nuestras vidas.

Volvemos a hablar de otro personaje enemigo de nuestro crecimiento: el miedo. Lo dejo en minúscula porque eso debemos hacer con el miedo: disminuirlo, restarle poder. El miedo como siempre me decía mi Coach Liudmila, busca paralizarnos y si se junta con la desconfianza, hacen un trabajo magnifico en llevarnos a la oscuridad.

Debemos cultivar más el amor, que es el sentimiento opuesto al miedo. Cada vez que sintamos miedo, pensemos en el amor: una persona amada, una flor bella y radiante, un paisaje motivador, un compartir con amigos queridos, en nuestra Divinidad, en fin en aquello que evoque el amor en nuestras vidas.

Sólo la confianza y el amor nos permitirá pasar éxitosamente por ese puente sostenido por otros que creen en mi y que me brindan su apoyo, su amor y su confianza para que yo pueda avanzar. Como en la imagen, no me dejaran caer al abismo de oscuridad.

Les dejo esta afirmación:

"Yo suelto y entrego todo aquello: situaciones, empleo, personas o cosas que ya cumplieron su propósito en mi vida y dejo espacio para todo lo perfecto y ordenado que el universo tiene para mi".

"El orden divino reina aquí y ahora en todos mis asuntos y Dios en mi lo hace perfecto".


Gracias, Gracias, Gracias,

Un abrazo de Luz,

Namasté,

Pedro Luis.



Suscribete y recibe en tu e-mail todas las publicaciones



Comentarios